Domingo, 11 Abril 2021

De su zurda mágica, el grito inmortal

Nov 27, 2020

SHOWBOL. En julio de 2008 el periodista Darío Albertini cubrió para ELDIARIO y Radio del Plata (Programa Delirio Xeneize) el partido de Showbol entre la Selección Argentina y Paraguay, en cancha de Patronato. Ganó la Albiceleste 9 a 6. El último gol lo convirtió el MÁS GRANDE DE TODOS. La nota.

 Diego Armando Maradona convirtió el último tanto en el triunfo de Argentina sobre Paraguay por 9 a 6, cuando se moría el partido revancha del Showbol disputado ayer, en Patronato. El astro dejó en nuestra ciudad destellos de su magia, y cuando parecía que no iba a marcar, de su pie izquierdo salió una definición perfecta para gritar con alma y vida su gol ante cinco mil personas.
Cuando uno comienza a redactar un partido de fútbol, casi siempre debe hacerlo por donde corresponde: el principio. Pero en esta oportunidad vamos a romper las reglas del periodismo escrito deportivo, como puede hacerse en raras excepciones, ésta es una de ellas, y empezaremos por el final.
Es que Diego Armando Maradona se presentó en cancha de Patronato y el genio del fútbol frotó la lamparita para despedirse de la mejor manera de nuestra ciudad. Con su zurda mágica, incomparable, sublime, y cuando ya las más de cinco mil almas pensaban que se iban a retirar del estadio Grella sin poder disfrutar de lo más sagrado que tiene el fútbol: el gol, apareció él para dejar marcado por siempre su sello.
Allá en un costado, ganando la pelota y con su cabeza en alto, los ojos bien abiertos, la punta de la lengua afuera de los labios, miró al arquero paraguayo y en menos de un segundo pensó en donde iba a colocar la pelota.
Ya tenía el arco entre ceja y ceja. El viernes, en Rosario, se había quedado con las ganas de marcar y a ello lo había ratificado en la conferencia de prensa del sábado por la noche: “Espero hacer un gol para la gente de Paraná”, había manifestado el ídolo de muchos. Y el Diez pudo cumplir con su deseo. Sacó un zurdazo seco, casi al ras del piso, y la pelota fue a besar la red. Explosión total.
No únicamente de los aficionados locales que gritaron el gol como si lo hubiese concretado en un Mundial, sino de todos los jugadores argentinos que estaban dentro de la cancha, y de alguna manera de los guaraníes también, porque algunos de ellos sonrieron contentos como invitados especiales que eran a la fiesta del Showbol.
Pero lo más importante e inolvidable fue ver el festejo del D10S del fútbol. Con puños apretados, la boca bien abierta, el abrazo con sus compañeros, el brazo derecho extendido y besándose el antebrazo en donde tiene tatuado el nombre de una de sus hijas, Gianinna, mirando hacia el público que estaba ubicado en la tribuna lateral de calle San Nicolás, el Diego de la gente hizo extensivo ese grito inmortal hacia toda Latinoamérica, porque el encuentro fue transmitivo en vivo por Fox Sports.
Fue la frutilla del postre, y después de eso que más se podía pedir. Nada. Solo que el árbitro Claudio Martín pitara el final del encuentro y así quedó sellada la victoria de Argentina sobre Paraguay por 9 a 6.


HUBO JUEGO ANTES. La figura de Diego sigue siendo aclamada y amada por muchos. Y odiada por los menos. Pero ayer la patria futbolera volvió a rendirse a sus pies. Y un buen motivo para ello fue el Showbol, que por primera vez ¿y única? llegó a la ciudad de Paraná.
Fue una tarde espléndida, cálida, con un cielo de color celeste y un sol que iluminaba cada paso del Diez, quien demostró una vez más que sigue vigente pese al paso del tiempo.
Maradó volvió a ofrendarles a sus fieles algunos pases mágicos, esos que él sólo sabe y puede generar. Una vez más fue el abanderado de un combinado nacional que se tomó revancha y pudo vencer a Paraguay (9-6), después del empate de ida el viernes en Rosario (7 a 7), en donde Diego no convirtió.
Los paraguayos solamente pusieron en aprietos a los albicelestes entre los 15 y 25 minutos del primer tiempo -se jugaron dos de 30’-, en donde empataron el partido (2-2 tras ir 0-2 abajo, con Diego en el banco de suplentes) y antes y después padecieron de las travesuras y genialidades del nacido en Villa Fiorito.
Cada vez que ponía el balón bajo la suela izquierda, se paralizaban los corazones de quienes observaban con admiración cada movimiento del Pelusa. Todo era pasión.
Pero Maradona no fue el único que se llevó el reconocimiento del público en cada jugada, sino también el arquero Sergio Goycochea, que tuvo una tarde fenomenal y fue el gran responsable de que Argentina en ningún momento estuviese abajo en el tanteador.


SINTESIS

ARGENTINA 9

SERGIO GOYCOCHEA
FERNANDO GAMBOA
FERNANDO CACERES
DIEGO SOÑORA
ALEJANDRO MANCUSO
DIEGO A. MARADONA
GABRIEL AMATO


PARAGUAY 6

REMIGIO ESPINOSA
FRANCISCO ARCE
DOMINGO BANEGAS
ROGELIO DELGADO
JULIO YEDROS
ROBERTO ACUÑA
FRANCISCO FERREYRA

Goles. Argentina: Gabriel Amato -2-, Fernando Cáceres, Alberto Carranza , Fernando Gamboa, Alejandro Mancuso y Diego Armando Maradona. Paraguay: Osvaldo Kohener , Julio Yedros, Roberto Acuña y Domingo Banegas.
Además ingresaron: Alberto Carranza, Marcelo Gómez y Héctor Almandoz (A); Guillermo Silva, Mario Ramírez, Osvaldo Kohener, Juan Ramón Jara, Arístides Rojas y Gabriel González (P).
Amonestados: Arce y Acuña (P). Arbitro: Claudio Martín.


Su despedida de la gente

“Gracias Paraná”, empezó diciendo el Diego en su breve discurso para la gente, una vez finalizado los más de 60 minutos de juego. “Les agradezco a ustedes que hayan apoyado el Showbol, estoy muy agradecido porque aquí nos han hecho sentir realmente bien. Hemos sentido el calor de ustedes, y nos llevamos un lindo recuerdo. Esperamos que lo hayan disfrutado, como lo disfrutamos nosotros. Nuevamente gracias, les agradezco de corazón y será un hasta siempre”. Así, con esas palabras, el futbolista más grande de todos los tiempos, se despidió del público paranaense.

 

 

 

 

 

FOTOS José Carminio (EL DIARIO)